viernes, 13 de febrero de 2026

El duelo por lo no elegido (y el permiso para volver a bailar)

 

El
movimiento del cuerpo siempre fue algo que me atrajo de forma magnética: desde el ejercicio físico hasta la danza. Cuando decidí retomar danza clásica hace poco, lo hice escuchando un llamado muy profundo, uno que venía desde tiempos muy atrás.

Recuerdo que a mis 9 años, hice un año de danzas clásicas. Era algo que amaba realmente. Me pasaba horas elongando en casa, haciendo piruetas, abriéndome de piernas después de las medialunas y creando mis propios "sketches". Sin embargo, al año siguiente, por una razón que durante mucho tiempo no terminé de entender, no continué.

En mi familia atravesamos una pérdida muy grande que cambió inesperadamente toda la estructura de nuestro sistema. Hoy entiendo que no fue solo una "excusa": fue el impacto de la vida deteniendo el juego.

Después de décadas, decidí retomar esa faceta. Pero al volver, encontré algo fuerte e inesperado. Al notar que todavía tenía aptitud para el baile, mientras me entrenaba y me exigía más (que jugo en contra también pero contare mas adelante), algo empezó a surgir desde lo más profundo: una tristeza. Era un duelo por aquello que no había elegido. Fue necesario empezar a revisar mi historia en relación a esta renuncia. Aparecieron resistencias, y noté que había algo bloqueado que me impedía conectar con ese placer —un placer muy mío, porque siempre bailé a solas en casa, especialmente en los momentos más difíciles—.


¿Por qué nos bloqueamos? (La mirada desde el diván y el cerebro)

¿Te pasó alguna vez? ¿Notar que algo te bloquea el deseo y sospechar que tiene que ver con partes de tu historia que no te diste el tiempo de mirar?

Como psicóloga, sé que esto sucede porque todo aquello que no puede ser puesto en palabras y formar parte de una narrativa clara, queda guardado en el inconsciente como imágenes y fragmentos de sensaciones. Cuanto más traumática es una situación, más resistencia hay a que pase a formar parte de nuestra historia oficial.

Aquí es donde se pone interesante:

  • El plano económico del aparato psíquico: Nuestra mente intenta preservarnos de la angustia excesiva. Para eso, tiende a reprimir y guardar sucesos en el inconsciente, un lugar donde no hay orden ni tiempo definido. Cuando la situación nos desbordó, el recuerdo no se "guarda" bien y aparece en forma de síntomas o bloqueos.

  • La mirada de las neurociencias: Nuestro cerebro está biológicamente programado para evitar el dolor y favorecer la supervivencia. Por eso, resistirse a recordar es, en realidad, una función biológica de protección.

La creatividad como terreno de juego

Todo esto afecta inevitablemente nuestra creatividad. La capacidad de crear se alimenta de la sublimación (ese mecanismo de defensa exitoso, según Freud, donde transformamos lo que duele en algo productivo o artístico). Pero si hay sucesos reprimidos que no han sido elaborados ni integrados, esa habilidad se queda trabada.

Para permitirme conectar con el placer de la danza nuevamente —y habilitarme a volver a clases a los 40 años, desafiando ese miedo al "bochorno social"— tuve que revisar mi historia. Lo veo a diario en mi clínica y en mis asesorías: no podemos crear sobre un suelo que no hemos reconocido.

Y vos… ¿hay algo que creas que te está bloqueando llevar adelante un deseo muy profundo? ¿Sentís que hay partes de tu historia esperando a ser elaborado e integrado detrás de ese bloqueo?

Contame en los comentarios, me encantará leerte.



PD: Si te interesa conversar de manera mas intima sobre estos temas, te invito a suscribirte a mi Newsletter HABITARTE: Notas al margen, en donde a traves de escenas cotidianas de la vida real, voy mechando conocimiento profesional y experiencial. Hace click al enlace de abajo y segui las instrucciones. ¡nos vemos alli! (o mejor dicho "nos charlamos" jajja)

Suscribirme al Newsletter


1 comentario:

  1. Que fuerte Pao!! Siempre pensé que no hay tiempo para arrancar lo que nos gusta, lo que nos apasiona, lo que nos da vida. Creo que es un tema muy interrsante el duelo a no haber hecho o realizado un deseo, un sueño. La verdad que me toco cuando dijiste que estabas bloqueada cuando retomaste la danza por un impulso que venia hace un tiempo, me sorprendió que te pegue para ese lado triste, sentí como si fuera que ya lo viví también y es porque me imaginé no haciendo musica y como que tuve una angustia asi, no me puedo ver no haciendo musica. Antes pensaba que podía vivir de la música, y es asi pero con otros trabajos más aparte jajajaja, pero lo haria aunque no tenga dinero o si no me pagaran porque es ahi donde hago mi sublimación

    ResponderBorrar