viernes, 13 de febrero de 2026

¿Servirá hacer Psicoterapia Online? 3 Mitos y Ventajas

 

Hoy en día, cada vez más personas eligen realizar psicoterapia en modalidad virtual para cuidar su bienestar emocional & resolver sus conflictos personales, lo cual es corroborado por cifras que han sido compartidas por distintas asociaciones de servicios de Salud Mental Online, y que refieren que luego de la pandemia, la demanda ha aumentado desde el 150% en Argentina, al 500% en España (variando por centro). Sin embargo, todavía circulan algunos mitos que generan dudas, y que considero fundamental comenzar a derrumbarlos para quienes tienen interés y deseo, pero aun presentan ciertas dudas...porque lejos de ser un condicionamiento, esta modalidad puede ser, no solo una oportunidad sino la mejor opción.

 Aquí te traigo 3 de los que me suelo encontrar en las consultas por mis servicios:



➡️ “No es lo mismo que la terapia presencial”
Es cierto que la experiencia es distinta, pero eso no significa que sea menos valiosa. La terapia online ofrece comodidad, continuidad y cercanía, estés donde estés. El vínculo humano, la mirada y la palabra siguen siendo el corazón del proceso. Inclusive hay estudios e investigaciones que confirman esto (Andersson et al., 2014; Carlbring et al., 2018), la tecnologia, al contrario de ser un impedimento, pueden llegar a facilitar los procesos.

➡️ “No voy a poder conectar igual con el psicolog@”
Siempre digo que la pantalla se parece a una pequeña ventana, por las cuales podemos descubrir(nos en) escenarios novedosos e interesantes. La pantalla no es una barrera: lo que importa es la confianza y la calidad del encuentro. Muchas personas descubren que, al estar en su propio espacio, se sienten incluso más cómodas para abrirse a conversar en niveles mas profundos e íntimos. Se ha comprobado que incluso la terapia vía texto puede favorecer la accesibilidad y la conexión en un proceso terapéutico inicial (Revista de Servicios Psiquiatricos, 2024) Esto demuestra que la confianza, el acompañamiento y la cercanía emocional trascienden la pantalla.

➡️ “No es para situaciones difíciles”
Al contrario, la terapia online permite recibir apoyo inmediato sin importar la distancia. Es especialmente valiosa para quienes viven en otro país y necesitan un psicólogo que hable su idioma y comprenda su cultura; quienes cuentan con un tiempo reducido para movilizarse e ir a un consultorio, o quienes se sienten mas confianza para abrir y compartir su mundo interior desde la intimidad de su hogar.

✨ Si bien es cierto que esta modalidad no es para TODOS los casos (podes consultar las excepciones), lo más importante de todo esto es que la terapia no depende de un lugar físico, sino de la calidez, seguridad y confianza que se construyen en el vínculo terapéutico.

👉 Si estás atravesando un momento de cambio o incertidumbre y necesitás acompañamiento, podemos trabajarlo juntos en un espacio online pensado para vos.

Lic. Paola Gonzalez Schweizer
Psicóloga - Diplomada en Psicoanálisis Vincular & Experta en Creatividad

Suscribite a mi News letter: HabitArte: Notas al margen

Correo: psicocreativa.paogs@gmail.com - ig: psiccocreativapao

FUENTES:

- G.Andersson P. Cuijpers, P. Carlbring, H. Riper, E. Hedman (2014) Guided Internet-based vs. face-to-face cognitive behavior therapy for psychiatric and somatic disorders: a systematic review and meta-analysis. World Psychiatric Association.
- Asociación Estadounidense de Psiquiatría, comunicado de prensa, 19 de julio de 2024



¿Por qué siento que algo anda mal cuando todo esta bien?


¿Por qué siento que algo anda mal cuando todo esta "bien"?

A veces todo está bien afuera, pero adentro no. Tenés la vida “ordenada”, las cosas bajo control, nada grave a la vista. Y aun así aparece esa inquietud rara, ese presentimiento incómodo, ese nudo en el pecho que no podés explicar. Entonces surge la pregunta: ¿por qué siento que algo anda mal cuando no hay nada mal?

Esta sensación es más común de lo que creés. No aparece porque seas dramática ni porque estés “pensando de más”. Surge cuando tu cuerpo y tu mente quedan en un estado de alerta incluso en momentos en que deberías
vivirlos como "tranquilos".
Es como si una parte tuya no terminara de relajarse nunca.

A veces viene de haber pasado por situaciones traumáticas, o por estar en estrés crónico constante por un tiempo prolongado. teniendo que estar atenta todo el tiempo, por lo cual tu sistema nervioso y emocional, se acostumbró a esperar el próximo problema. También puede ser un signo de ansiedad: esa mezcla de anticipación, miedo difuso y exceso de control que no siempre tiene un motivo concreto.

El resultado es este: todo está bien, pero vos...NO. Tu cuerpo sigue actuando como si algo pudiera desbordarse en cualquier momento.

Un primer paso para aliviarlo es registrar que esto te esta sucediendo, y reconocer que esa sensación no define tu realidad. Es una señal emocional, no un hecho. Un reflejo, no una predicción.

Otro paso importante es registrar qué pasa en vos cuando aparece esa inquietud:
¿Dónde la sentís?
¿Qué ideas, emociones y sensaciones se activan?
¿Qué estás necesitando en ese momento: contención, descanso, límites, silencio?

Nombrarlo te ayuda a bajar la intensidad y a diferenciar lo que es una emoción de lo que es un peligro real, debido a que le da una existencia en el afuera a eso que te sucede por dentro de manera confusa, y comunicarlo te deja menos sola.

En mis sesiones de psicoterapia online acompaño mucho este tipo de procesos. Trabajamos para entender de dónde viene esa alerta interna, cómo regularla y cómo crear un espacio emocional donde tu cuerpo pueda volver a confiar, relajar y sentirse seguro sin que nada malo tenga que pasar.

No estás sola en esto. Sentirte así no te hace frágil, te hace humana. Si querés empezar a entenderlo y a vivir tus días con más calma y claridad, puedo acompañarte a explorar ese camino. 

Te invito a que te suscribas a mi Newsletter: HabitArte: Notas al margen, en donde conversaremos a través de reflexiones y observaciones cotidianas, acerca de distintos temas de salud mental y desarrollo personal para mujeres, integrando una mirada vincular y creativa.

Hace click en el enlace de abajo para ello.

Suscripción a mi Newsletter

El duelo por lo no elegido (y el permiso para volver a bailar)

 

El
movimiento del cuerpo siempre fue algo que me atrajo de forma magnética: desde el ejercicio físico hasta la danza. Cuando decidí retomar danza clásica hace poco, lo hice escuchando un llamado muy profundo, uno que venía desde tiempos muy atrás.

Recuerdo que a mis 9 años, hice un año de danzas clásicas. Era algo que amaba realmente. Me pasaba horas elongando en casa, haciendo piruetas, abriéndome de piernas después de las medialunas y creando mis propios "sketches". Sin embargo, al año siguiente, por una razón que durante mucho tiempo no terminé de entender, no continué.

En mi familia atravesamos una pérdida muy grande que cambió inesperadamente toda la estructura de nuestro sistema. Hoy entiendo que no fue solo una "excusa": fue el impacto de la vida deteniendo el juego.

Después de décadas, decidí retomar esa faceta. Pero al volver, encontré algo fuerte e inesperado. Al notar que todavía tenía aptitud para el baile, mientras me entrenaba y me exigía más (que jugo en contra también pero contare mas adelante), algo empezó a surgir desde lo más profundo: una tristeza. Era un duelo por aquello que no había elegido. Fue necesario empezar a revisar mi historia en relación a esta renuncia. Aparecieron resistencias, y noté que había algo bloqueado que me impedía conectar con ese placer —un placer muy mío, porque siempre bailé a solas en casa, especialmente en los momentos más difíciles—.


¿Por qué nos bloqueamos? (La mirada desde el diván y el cerebro)

¿Te pasó alguna vez? ¿Notar que algo te bloquea el deseo y sospechar que tiene que ver con partes de tu historia que no te diste el tiempo de mirar?

Como psicóloga, sé que esto sucede porque todo aquello que no puede ser puesto en palabras y formar parte de una narrativa clara, queda guardado en el inconsciente como imágenes y fragmentos de sensaciones. Cuanto más traumática es una situación, más resistencia hay a que pase a formar parte de nuestra historia oficial.

Aquí es donde se pone interesante:

  • El plano económico del aparato psíquico: Nuestra mente intenta preservarnos de la angustia excesiva. Para eso, tiende a reprimir y guardar sucesos en el inconsciente, un lugar donde no hay orden ni tiempo definido. Cuando la situación nos desbordó, el recuerdo no se "guarda" bien y aparece en forma de síntomas o bloqueos.

  • La mirada de las neurociencias: Nuestro cerebro está biológicamente programado para evitar el dolor y favorecer la supervivencia. Por eso, resistirse a recordar es, en realidad, una función biológica de protección.

La creatividad como terreno de juego

Todo esto afecta inevitablemente nuestra creatividad. La capacidad de crear se alimenta de la sublimación (ese mecanismo de defensa exitoso, según Freud, donde transformamos lo que duele en algo productivo o artístico). Pero si hay sucesos reprimidos que no han sido elaborados ni integrados, esa habilidad se queda trabada.

Para permitirme conectar con el placer de la danza nuevamente —y habilitarme a volver a clases a los 40 años, desafiando ese miedo al "bochorno social"— tuve que revisar mi historia. Lo veo a diario en mi clínica y en mis asesorías: no podemos crear sobre un suelo que no hemos reconocido.

Y vos… ¿hay algo que creas que te está bloqueando llevar adelante un deseo muy profundo? ¿Sentís que hay partes de tu historia esperando a ser elaborado e integrado detrás de ese bloqueo?

Contame en los comentarios, me encantará leerte.



PD: Si te interesa conversar de manera mas intima sobre estos temas, te invito a suscribirte a mi Newsletter HABITARTE: Notas al margen, en donde a traves de escenas cotidianas de la vida real, voy mechando conocimiento profesional y experiencial. Hace click al enlace de abajo y segui las instrucciones. ¡nos vemos alli! (o mejor dicho "nos charlamos" jajja)

Suscribirme al Newsletter